Nota editorial (revisión de 2026). Este artículo se escribió en 2019, cuando Docker Desktop usaba el backend de Hyper-V y compartir unidades era un paso obligatorio. El texto se ha revisado para corregir un consejo inseguro del original —desactivar el firewall— y para actualizar la terminología del producto. Aun así, es un artículo histórico: los menús, las versiones y el backend por defecto de Docker Desktop han cambiado desde entonces, así que trátalo como contexto y no como una guía paso a paso literal.
Poner en marcha Kubernetes en Windows 10 tenía su miga. A mí me costó más de lo que esperaba: solo quería un clúster local para hacer pruebas y acabé peleándome con memoria, permisos de disco y reglas de red.
Mi recomendación de partida sigue siendo la misma: instala la última versión estable de Docker Desktop para Windows y activa Kubernetes desde sus ajustes (Settings → Kubernetes → Enable Kubernetes). Docker Desktop trae un clúster de un solo nodo ya integrado, que para desarrollo local es más que suficiente.
Estos son los pasos que a mí me sacaron del atasco.
1. Súbele la memoria a Docker
Con la asignación por defecto, muchas imágenes se caen sin dar una explicación clara. En 2019 subí la memoria a 4096 MB y los problemas desaparecieron; si vas a levantar bases de datos (SQL Server, Elasticsearch y compañía) probablemente necesites más.
Lo encontrarás en Settings → Resources. Si usas el backend de WSL 2, la memoria no se configura ahí sino en el fichero %UserProfile%\.wslconfig:
[wsl2]
memory=6GB
processors=4
2. No desactives el firewall: abre lo justo
El consejo original de este post era desactivar el firewall de Windows porque bloqueaba vpnkit, el proceso que Docker Desktop usa para publicar puertos. No hagas eso. Desactivar el firewall entero para arreglar un problema de desarrollo local deja tu máquina expuesta y, además, oculta cuál era el problema real.
Lo correcto es acotar:
- Comprueba en Firewall de Windows Defender → Permitir una aplicación que los procesos de Docker Desktop (
vpnkit.exe,com.docker.backend.exe,Docker Desktop.exe) están permitidos en el perfil de red que estés usando. Si tu red está clasificada como Pública, muchas reglas no aplican: cambia la red a Privada en lugar de tirar el firewall abajo. - Si tienes un antivirus o un firewall de terceros, revisa sus logs. En mi experiencia, la mayoría de los bloqueos de
vpnkitvenían de ahí y no del firewall de Windows. - Un cliente de VPN corporativa activo también puede secuestrar la red de Docker. Prueba a desconectarlo temporalmente para descartarlo.
Si desactivas el firewall y funciona, eso solo te dice dónde está el bloqueo, no que la solución sea dejarlo desactivado. Vuelve a activarlo y crea la regla concreta.
3. Comparte la unidad de disco (solo con el backend Hyper-V)
Para montar volúmenes desde Windows había que compartir explícitamente la unidad con Docker (en mi caso la C:), en Settings → Resources → File Sharing.
Este paso, y los problemas de credenciales que arrastraba con cuentas de Azure AD, son historia si usas el backend de WSL 2: los ficheros se comparten directamente y no hay que autenticar nada. Si aún estás en Hyper-V, migrar a WSL 2 te ahorrará ese dolor.
4. Lee los logs antes de improvisar
Docker Desktop deja sus logs en:
%LOCALAPPDATA%\Docker\log
Normalmente el fichero activo es el que no lleva número al final. Ahí es donde vas a ver de verdad si lo que falla es la VM, el arranque del clúster o la descarga de las imágenes de control plane (que la primera vez tarda un buen rato y parece que se ha colgado, pero no).
También ayuda comprobar el contexto de kubectl, porque es un fallo clásico apuntar al clúster equivocado:
kubectl config get-contexts
kubectl config use-context docker-desktop
kubectl get nodes
En versiones antiguas el contexto se llamaba docker-for-desktop; hoy es docker-desktop.
5. Si todo falla, reset de fábrica
Cuando algún paso se ejecuta en el orden equivocado, Docker Desktop se queda en un estado raro del que no sale. En Settings → Troubleshoot tienes Reset Kubernetes cluster (borra solo el clúster) y Reset to factory defaults (borra todo).
Empieza siempre por el primero: recrear el clúster suele ser mano de santo y no te lleva por delante las imágenes que ya tengas descargadas.